He querido esperar hasta hoy para decirte adios…
El lunes recibí un correo de mi mujer con estas palabras:
«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo.»
Asi empieza Cien años de soledad.

Se que es tu libro favorito y que hoy, DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO, a todos los que amabais a Gabo os faltará algo.
¡¡¡Felicidades a todos los libros del mundo!!!
He leído y releído Cien años de soledad, hasta seis veces; distintas lecturas en distintas etapas de mi vida, y siempre me maravilla esa manera de contar, en la que palabra por palabra, nombre a nombre, se va construyendo ante nuestros ojos ese mundo tan mágico de Macondo, siempre me atrae y me atrapa su lectura…
¡Adiós y gracias Gabriel García Márquez!
La mujer de Juan