
El físico teórico británico Stephen William Hawking, fallecido este miércoles a los 76 años en su casa de Cambridge, es autor de buena parte de los descubrimientos de la astrofísica moderna. Nacido en una familia de intelectuales en Oxford, Gran Bretaña, el 8 de enero de 1942, en 1959 inició sus estudios universitarios en la Universidad de Oxford. Después se doctoró en Física Teórica y Cosmología en Cambridge.
En 1963 le diagnosticaron un tipo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que con el paso del tiempo llegó a impedirle moverse y hablar y le llevó a utilizar un sofisticado método electrónico para poder comunicarse con los demás.
Hawking pasará a la historia por su trabajo sobre los agujeros negros y por unificar las dos grandes teorías de la física del siglo XX, la de la relatividad y la de la mecánica cuántica. También por los populares títulos divulgativos de los que fue autor, entre ellos Breve historia del tiempo, del Big Bang a los agujeros negros, publicado en 1988 y convertido en el libro de ciencia más vendido de la historia. Hawking trabajó durante toda su vida en desentrañar las leyes que gobiernan el universo y, junto a su colega Roger Penrose, mostró que la teoría de la relatividad de Albert Einstein implica que el espacio y el tiempo han de tener un principio, que denominó big bang, y un final dentro de los agujeros negros.
Stephen Hawking, en definitiva, será recordado no solo por demostrar el impacto que puede tener la ciencia en la sociedad, si se cuenta de forma comprensible y divertida, sino por dar con el ejemplo de su vida una impresionante lección de hasta dónde puede llegar un ser humano cuando se propone superar la adversidad más cruel.
¡Si te acercas a nuestra Biblioteca o a cualquiera de la Red Municipal, podrás consultar sus obras!