De nuevo os mostramos dos novelas que están teniendo mucha aceptación entre los lectores de la Biblioteca. Sin duda, son buenas lecturas para este verano.
1. LOS ENAMORAMIENTOS, de Javier Marías
Los enamoramientos es el título de la nueva novela de Javier Marías, después de la publicación del ambicioso proyecto literario que implicó Tu rostro mañana, de siete años de trabajo, que se ha consolidado como una de las obras cumbre de la literatura.
«La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida…» Así comienza Los enamoramientos.
Con la prosa magistral que caracteriza la obra de Javier Marías, Los enamoramientos es una reflexión sobre este estado, considerado casi universalmente como algo positivo e incluso redentor, al punto que en ocasiones parece justificar casi todas las cosas, tanto las acciones nobles como también los mayores desmanes y ruindades.
Los enamoramientos es también un libro sobre la impunidad y sobre la pavorosa fuerza de los hechos; sobre lo inconveniente que sería un eventual regreso de los muertos, incluso si se los ha llorado; también sobre la imposibilidad de saber jamás la pura verdad, ni siquiera la de nuestro propio pensamiento, siempre vacilante.
Javier Marías ha sido consagrado como uno de los mejores novelistas españoles contemporáneos, sin duda entre los autores más representativos y leídos de las últimas generaciones. En su producción hay referencias continuas a la cultura de masas, ya sea el cine o la propia literatura, y al arte. Sus relatos son introspectivos, incluso si se desarrollan en un espacio abierto. Su obra, plena de sensibilidad y experimentación, se ha ganado el respeto de la crítica.
2. EL ÚLTIMO VERANO, de Catrin Collier
Los padres de Charlotte Von Daiski, de buena posición social, organizan una fiesta para celebra su decimoctavo cumpleaños y a la vez su compromiso. Pero a la vez, en ese momento, Europa se tambalea al borde de la guerra por lo que Charlotte, para huir de ella, se ve obligada a dejar lejos su hogar huyendo a Inglaterra y llevando consigo un secreto que la fortalece, pero que también la atormenta.
La misma autora de la novela, para insistir sobre la realidad, afirma en el prólogo que las casas que cita, existen aunque les haya puesto otros nombres y les haya cambiado las localizaciones. También son ciertas las citas que hace de conspiradores alemanes contra Hitler y de otros personajes históricos.
Dice Catrin Collier que “Escribí “El último verano” para poner rostro humano a las estadísticas que me cuesta trabajo retener, incluso tras haber visto los monumentos conmemorativos en Polonia. Utilicé material de archivo y documentos familiares y privados, principalmente los diarios de mi madre y de mi abuela escritos entre 1936 y 1948” y aclara que “todas las experiencias y sucesos bélicos descritos en la novela, ocurrieron realmente; Charlotte Von Datski y su familia son típicas de la aristocracia prusiana de la época”, pero aclara que “aparte de las personalidades bien conocidas, todos demás personajes son creaciones de mi imaginación”.
La inspiración para escribir esta novela la tuvo Catrin Collier cuando, en 1995, acompañó a su madre al hogar del que había huido su familia en 1945 y concluye, en esta explicación previa que “como los hijos y nietos de los refugiados, yo crecí consciente de que, aunque mi madre y mi abuela se habían esforzado en adaptarse a su nueva vida de posguerra, nunca se recuperaron de la sensación de pérdida o del dolor de estar exiliadas de su amada tierra, donde nuestra familia vivió y trabajó durante siglos”.
Laura, la nieta de Charlotte queda consternada cuando la verdad del pasado de su abuela surge a la luz. Precisamente Charlotte, mientras relee su diario y recuerda el gran amor de su vida debe enfrentarse, por fin, a los demonios que la han perseguido durante más de medio siglo.
La novela mantiene un interés grande sobre todo porque, al margen de su impecable redacción y la exacta traducción al castellano realizada por Alicia Moreno Delgado, recuerda unos tiempos tan próximos que todavía están en la memoria de muchos lectores, bien porque hayan pertenecido a ellos o bien porque, como la protagonista, los hayan conocido a través de sus padres y abuelos

