
Marzo es un mes de transición entre el invierno y la primavera, y por eso suele ser cambiante y tener días de frío y de calor, de viento y de calma. A medida que el mes avanza, la primavera va asomando cada vez más y los campos se van llenando de color. Por eso el refranero también nos dice que «En marzo los almendros en flor y los mozos en amor».
¡Qué bonito! Gracias por compartirlo.