Cada vez más psicólogos recetan determinadas lecturas para luchar contra las depresiones causadas por la crisis.
Emilie Devienne, «bibliocoach» y autora de un ensayo consagrado a nuevas técnicas terapéuticas, explica su trabajo de este modo: «Hay crisis, enfermedades, que no pueden resolverse tomando pastillas, que alivian el problema, pero no lo cortan de raíz. En muchos casos, un buen libro, un libro adaptado a los problemas del paciente puede ser muy eficaz». ¿Cómo puede curar un libro la crisis de una víctima de la crisis?. Sirviéndose de espejo, para devolverle una serenidad indispensable, ayudándole a «reconquistar» su vida interior, ganando fuerzas para seguir luchando.
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No obstante, no todos los libros sirven para curar todos los problemas. No hay un secreto ni un libro milagroso. Cada bibliocoach trata las crisis de sus pacientes con los libros que considera más oportunos. Veamos algunos ejemplos:
DESEMPLEO JUVENIL: «La isla del tesoro» de R. L. Stevenson
PREJUBILADOS: «El viejo y el mar» de Ernest Hemingway
ALCOHOLISMO: «La taberna» de Emile Zola
ADOLESCENCIA: trilogía «La lucha por la vida» de Pío Baroja
PESIMISMO: Pôema «Si» de rudyard Kipling
Lo que sí existen son reglas elementales. El doctor Cungi comenta: «De entrada, el libro aconsejado como recurso tearpéutico debe permitir al paciente reconocerse o reconocer algunas de sus dolencias. A partir de ahí, las personas depresivas, por ejemplo, tienden a verlo todo en negro. Parece sensato aconsejarles libros que les ayuden a descubrir nuevos horizontes.»
