
Nuestro refranero tradicional nos advierte de que agosto es un mes seco y caluroso, por eso dice que «Agosto fríe el rostro». Pero en este mes las noches se van haciendo más largas y frescas, de ahí que también se afirme que «En las madrugadas de agosto han frío el viejo y el mozo». También en agosto maduran muchas frutas como las uvas, las sandías o los melones, y así el refranero nos informa de que «La sandía y el melón, en agosto entran en sazón». No olvidemos además que éste es el mes clave para las cabañuelas, y de él se dice que «Agosto tiene el secreto de los doce meses completos». En fin, agosto es un mes que en su primera parte se parece más a julio y en su segunda se va asemejando cada vez más a septiembre, anunciando de lejos los cambios que nos llevarán al otoño. Disfruten este mes que va cambiando poco a poco y en el que los antiguos decían que los manantiales se iban recuperando después de los calores intensos del verano.