El pasado viernes 23 de marzo, Pilar, contó el maravilloso cuento de los hermanos Grimm, Rumpelstikin. Los niños, entendieron perfectamente el mensaje de este cuento, que nos enseña que no podemos dejar que el ovillo de nuestra vida sea manejado por manos extrañas.
Y como siempre se colorearon fichas en las que el enano Rumpelstikin y la hija del molinero, hilaban la hierba seca y la convertían en bobinas de hilo de oro.
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